Í ndice Hoy por hoy la idea de éxito está un poco confusa. Se tiende a creer que es algo fácil, que se sostiene sin más ni más, que basta reñir en un plató para ser una persona de "éxito": famosa. Desfile de Custo miércoles, 13 de febrero de 2008 - Mariana Fiksler Ella no sabe quién fue Bach, el nombre de Saura no le dice nada, tiene 3 asignaturas para septiembre y, sobre su cabeza el riesgo de repetir 4º de la ESO como ya repitió 2º; pero llora. Quiero ser famosa repite para sus adentros y su afueras. Para afuera un tanto más audible.Que ya tiene dieciocho años y tiene control sobre sus elecciones.
-Quieres triunfar?
-Algo acerca de las elecciones
-La generación del mando
-Acoso escolar
-Quiero ser mayor , pero también pequeño
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¿Sabes como triunfar en la vida? ¿Quieres fama? ¿Éxito?
Foto de Víctor Piug (45street, Flickr)
Por los rincones y en la mesa pasea sus lágrimas intentando culpar a sus padres que, inexorablemente, la harán perder la oportunidad, la única de su vida de transformarse en una persona de éxito. Que no tienen derecho a impedirle que se presente en el concurso.
Llora ante quien quiera, o no, oírla, hasta la pregunta que desata la reflexión.
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-adolescencia, sexualidad y televisión-
Si bien la identificación siempre fue una tarea ardua para la adolescencia, se hace más difícil en tiempos en los que los verdaderos valores están eclipsados por nuevas tendencias que seducen por las facilidades que prometen o parecen prometer
Conciencia de elección es darse cuenta de que se elige y participar activa y reflexivamente.
La adolescencia es una etapa de grandes y constantes elecciones que, además son determinantes.Todas las etapas que una persona atraviesa desde su nacimiento son experimentadas y puestas a prueba en este momento fundacional,
En la adolescencia se le comienza a dar forma a la adultez: al resto de la vida
Se elige amor, se elige trabajo.
Finalizado este proceso el niño irá logrando una imagen más clara de si mismo.
El adolescente, por su voracidad de experiencia y búsqueda de modelos, es más susceptible a cada influencia y por ser más labil puede modificar su camino personal por un modelo circunstancial de mucho peso que lo induzca a una elección poco relacionada con las propias; las auténticas:un grupo de amigos, la necesidad de pertenecer a un grupo, los valores imperantes en la sociedad en momentos determinados, la necesidad imperiosa de sentir su propia valía a través de pertenecer, formar parte, no diferenciarse, no quedar aislado; básicamente.
Cuando el adolescente elija su adultez lo hará influenciado por sus figuras significativas, hoy más que nunca por los mandatos sociales imperantes, cada vez más asimilados a la multimedia, a la imagen, al individualismo, la mimetización.
La cultura de una sociedad influye notoriamente, se transforma en causa de gustos, intereses, actitudes o inclinaciones de hombres y mujeres.Estas experiencias compartidas inician situaciones generacionales .
La historia es una sucesión de situaciones generacionales diferentes: generación beatnik, hippie, yuppie y la adolescencia se construye de acuerdo al momento histórico que les toca vivir, el tipo de sociedad, los valores de más y de menos.
Algunos de los valores que rodean a esta generación de adolescentes
-Mayor tendencia a vivir bien y en lo posible fácil.
-Búsqueda fundamental del bienestar.
-Mayor individualismo.
-Una tendencia más inclinada a mirar la vida que involucrarse en ella.
-Cultura de lo corporal.
-Incremento del hedonismo.
-El acento está puesto en lo exterior, en lo que se muestra más que en lo que se es.
-Lo importante no es ser mejor persona sino ser más estético y tener más.
-Prevalencia del tener sobre el ser.
-Cultura de la fama sin talento que la sustente.
-La felicidad se confunde con el tener y con el lugar más o menos visible, expuesto, reconocido, que se ocupa en la sociedad.
-cultura del aquí y ahora sin previsión o evaluación de las consecuencias a largo plazo.
-Extremada valoración de la juventud e intento de perpetuarla en desmedro de la valoración del tiempo, la experiencia y el aprendizaje.
-poco contacto con la responsabilidad.
-Competitividad extrema.
-Cultura del fast: comidas rápidas.terapias breves, éxitos vertiginosos con vertiginosos descensos por ausencia de sostén del talento.
-búsqueda de fama tocante con la falta de dignidad y ética.
-Flexibilización de los límites de la sexualidad.
-como en cada período de transición se pasa violentamente de una actitud a su antagónica: de la homofobia a la exaltación de la homosexualidad.
-Mayor distensión al adoptar un modelo de sexualidad.
-la sexualidad está asimilada al éxito, la fama y el dinero fácil.
La orientación sexual de una persona no es una enfermedad que requiera tratamiento, no es un problema, no está asociada a problemas sociales o emocionales.
Cuando se vive la sexualidad que se quiere vivir no hay conflicto en ello, no para su protagonista.
El problema podría aparecer a causa de una elección inducida por factores exteriores a la persona, que se encuentran en disconformidad con las propias normas y deseos y convirtiéndose en inaceptables para si mismo.
Dice Juan Pundik, quien ha creado el gabinete de orientación psicológica para padres y adolescentes de Filium:
-Renunciar a la real satisfacción; a la auténtica.
-Cambiar una satisfacción por otra transformándola por nuevas exigencias de la realidad.
-Elegir para no perder la pertenencia y no para ser feliz.
Un adolescente que desea ser médico sería feliz estudiando medicina, porque se referiría a una elección auténtica.Si estudiara filología, tal vez podría lograrlo pero sin verdadero placer y un extraño sentimiento de disensión.
Una elección madura depende de que el adolescente logre identificar sus gustos, intereses, aspiraciones e identificar el mundo externo: su profesión, ocupación, afectos, preferencias.
La televisión actual propone una dignificación,esperada,de todas las personas, con sus elecciones y sus deseos;pero como en toda nueva corriente cultural hay una tendencia al exceso que puede provocar una vuelta de tuerca no deseada y,en una sociedad (universal) donde el modelo imperante es el del éxito vertiginoso se puede caer en el error.
Error que podría ser causa de elecciones no ajustadas, de confundir la sexualidad con la adquisición del tan deseado status de famoso y poderoso.
Tan preocupante resulta pensar que un adolescente heterosexual elija la homosexualidad, como que uno homosexual elija la heterosexualidad, que no sea tomado por la prevalencía del deseo, del auténtico, el real, el que señala un camino conducente, al menos, a la alegría por la coherencia de hacer lo que se siente sino como medio para acceder a posiciones sociales tan valoradas actualmente y tan necesitadas por aquellos cuyas personalidades no tienen la consistencia esperada.
No es cuestionable lo que se elige ni lo que se es, lo que provoca una cierta preocupación son los móviles de las elecciones y la mayor o menor coherencia interna entre el deseo auténtico de una persona y el que aparece impostado por una situación exterior.
Causas ocasionales de padecimientos
Decíamos que elegir significa optar entre, al menos, dos posibilidades y esto implica que se renunciará a algo o alguien.A veces, una decisión, resulta difícil e incluso dolorosa por renunciar a lo que no se toma.
Se elige bien cuando se hace desde un deseo coherente con uno mismo.
Cuando algo o alguien impone una elección desde el afuera; se elige mal.
Este es uno de los varios motivos por los que es tan importante alcanzar un buen nivel de compromiso con uno mismo.Hablo de autoestima.
Contar con uno mismo, conocer las posibilidades, las limitaciones, los valores y deseos propios, da seguridad, certeza y evita opciones no acordes con la esencia del ser uno mismo porque no se es vulnerable; porque la persona no es arrastrada por la corriente de aquí para allí sin posibilidad de protegerse y darse lo más auténtico que es la esencia de la salud y la felicidad.
Licenciada Mariana Fiksler
Psicóloga
www.hijosypadres.com
www.padresehijos.miarroba.comwww.rtvalfas.com/radio/programas/marian/
ACOSO ESCOLAR:BULLYING
Mariana Fiksler
Intimidar es forzar a otra persona a hacer algo que no desea hacer; para lograrlo se puede recurrir a comportamientos intimidatorios físicos o verbales.
La respuesta a tal acoso debe ser la palabra, levantar el velo de silencio,descubrir,desenmascarar,mostrar,exhibir,compartir con otros, exponer para sacar la intimidación de la protección que da la clandestinidad y,al acosador, de su erróneo lugar en el mundo.
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El acoso, es en realidad un problema pre-existente aunque si es cierto que está en claro aumento y que se habla más del tema.
Para cada patología existen causas, consecuencias y curas posibles.
Todo ello conduce a un mayor clima de violencia en la población infantil y juvenil.
También las peleas han cambiado: del cara a cara a puño limpio, se ha pasado al 5 o 6 contra uno con uso de navajas incluído.
Nunca antes habíamos visto armas blancas en los colegiosagrega el ANPE.
Un acosador es una persona débil cuya fuerza reside o es encontrada en la intimidación a otros más débiles; por esta razón su accionar no será visible, excepto para el acosado, porque teme ser descubierto, porque teme a alguien con más poder o con real poder; sin el menor ánimo de equiparar fuerza física y poder.
Para sus objetivos actuará en zonas aisladas de los parques infantiles, baños, autobuses escolares o en zonas del colegio sin presencia del profesorado.
El acosador se enaltece y toma fuerza de actitudes de dominación, de control del otro. Fue, muy probablemente víctima, a su vez, de abusos físicos, violencia e intimidación.
Algo hay de aprendizaje, algo hay de modelos familiares, algo hay de elección; tal vez porque ese fue el único modelo conocido.
Es, además, una persona de bajo rendimiento escolar, partidario de hábitos nocivos como el tabaco, las drogas y el alcohol. Su personalidad es adictiva, en las repeticiones encuentra los lugares por los que moverse con seguridad.
Es una persona con rasgos depresivos:
- Con grandes miedos, fobias disfrazadas de bravuconadas para espantar el miedo.
-Que sólo pueden relacionarse agrediendo o aislándose, con una marcada disminución de la concentración por su dificultad de tomar algo del entorno.
-Irritable y, a veces, con un estado de inquietud, desesperanzado; con reacciones en su mayoría debidas a situaciones displacenteras de pérdidas o fracasos que lo hacen incapaz de obtener placer.
El comportamiento violento que suelen exhibir y que puede ya manifestarse; aún; en la educación PRE-escolar no debe ser tomado como una fase más de la evolución ni apelar al ya se le pasará cuando crezca.
La violencia habla por el niño, le pone palabras a su silencio en cada pelea, en cada amenaza, en cada explosión de ira, en cada crueldad, en cada impulso extremo, en su incapacidad de tolerar la mínima frustración.
Un niño violento responde a violencias previamente recibidas o vividas como espectador, y la agresión no requiere de violencia física para ser agresión.
Un niño violento es un niño de un hogar difícil, es también un niño expuesto a la violencia de los medios y la multimedia; es en definitiva un niño carente de afecto- Nombrar las causas de la personalidad acechante no es un justificante; es un dato más-.
La ayuda que se debería propiciar para este niño tiene que ver con llevarlo a pensar en si, a poner una palabra aclaratoria a cada acción violenta o intimidatoria.Transformar los exabruptos en conocimiento de si mismo.
El acosado por su parte responde al tipo de persona pasiva, fácilmente intimidable y, por esos motivos poco afectos a hacer amigos.Su timidez, inseguridad y falta de valoración personal lo hacen retraído y aislado; a pesar de ser muy buenos estudiantes.
Son niños con escasa o nulas posibilidades de defenderse.
Niños de autoestima muy baja que de haber sido estimulado en sus logros y capacidades no hubiera sido un niño acosado; pero ahora, hoy, ya, deberá comenzar a ser estimulado y reforzado.
Estos niños intimidados tienen, en su silencio, un nivel de sufrimiento tal que interfiere en todas las áreas de su evolución: afectiva, cultural., social, emocional.
Un niño acosado intentará, como única defensa posible, evadir la situación para lo cual se negará a asistir a clase, a estudiar y de no ser detectado el cambio, sumirse en una tristeza tan abarcativa que podría desencadenar en un intento de quitarse la vida.
Violencia en TV:
-Se cuantificaron irrupciones de actos de violencia en la pantalla cada 16´.
-Cada 15´se difunde una noticia violenta tanto en telediarios como en avances informativos.
-Una persona que mira televisión en horas punta, cualquiera sea la programación, presenciará actos de violencia física -golpes, disparos, suicidios, homicidios-, violencia psicológica -insulto-intimidación-amenaza- y accidental ; durante sólo 1 hora de programación
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Una persona expuesta a la violencia hogareña, el miedo y la incertidumbre, en algún momento reaccionará para aliviar el estrés que las situaciones generan; esta reacción puede:
-Exteriorizarse y manifestarse contra otra persona.
-Implosionar, explotar hacia adentro, hacia uno mismo, con otro altísimo costo para la salud.
-Expresarse a través de la palabra diciendo qué le ocurre. Quien más dice menos necesita actuar lo que le ocurre.
-Si tiene la más mínima sospecha de que a su hijo lo están acosando busque ayuda: psicólogos, especialistas en bullying, profesores del colegio, otros padres.
-Elabore un plan de prevenciones y protecciones varias con su hijo, fundamentalmente, que evite estar solo, ir o volver del colegio solo y reclamar la ayuda de sus profesores.
-Fundamentalmente hablar, decir, difundir, desenmascarar, unirse a otros, hacer causa común, solidarizarse, expresarse.
Las palabras curan, denuncian, exhiben, quitan máscaras, ponen en evidencia y defienden al que las expresa.
DIRECCIONES ÚTILES
- SOS Bullying . 93.301.29.13 // 615.944.702 (24 horas).
Fernando Barri.
-www. acoso moral.org
-Bullying Acoso Escolar: 900 841 551-de
QUIERO SER MAYOR, PERO TAMBIEN PEQUEÑO
Yolanda González.
¿Cuántas veces, hemos oído esta expresión durante la infancia? ¿Cuántas veces, de forma verbal o no verbal, nos ha llegado este sentimiento de parte de nuestros hijos-as?
Desde los más pequeños hasta el inicio de la adolescencia, es un sentimiento habitual que les inunda con cierta frecuencia, durante todo el proceso del desarrollo psicoafectivo. Querer ser mayor, sin renunciar a las ventajas de ser pequeño.
Crecer, despierta muchas sensaciones. Al igual que en el reino animal, una de las más destacadas es la curiosidad por explorar la vida. Pero consustancial con el deseo de exploración, está el temor a lo desconocido.
En la franja de edad que nos ocupa (desde los 7 años hasta los 12-13), esta característica se presenta con mayor intensidad a medida que se acercan a la pubertad.
Edad puente:
Esta etapa, se puede simbolizar como un puente con dos orillas: No son muy pequeños, pero tampoco son mayores, y por tanto participan de las dos situaciones.
¿Cuáles son sus necesidades?
¿Cómo es la relación con el adulto?
¿Cómo podemos acompañarles en su desarrollo?.
Antes de continuar con este período evolutivo, conviene recordar que cada niño-a, es único y los cimientos o raíces de su carácter, se hallan en el período inmediatamente anterior (desde el embarazo hasta los 6-7 primeros años de vida). Es decir, su carácter (modo de ser característico) se ha configurado en función de la interacción con los adultos (familia y escuela).
La satisfacción de sus necesidades afectivo-emocionales en esta etapa previa, es básica y fundamental para comprender las siguientes etapas del desarrollo de un ser humano. El vínculo desarrollado con cada figura parental (seguro, inseguro, etc.), permite entender muchas de sus manifestaciones posteriores ante la vida. En síntesis, más allá de la genética que configura aspectos físicos importantes, el modo de interacción que el adulto establece con el niño en el ámbito familiar y escolar, permite comprender tanto su carácter como la percepción que de sí mismo y de los otros, va construyendo cada niño-a. De ahí, nuestra responsabilidad como adultos.
Bien, atrás quedaron las necesidades del bebé y niño (O-7años) con sus intensas manifestaciones de agresividad y sexualidad, tan importantes durante este período.
Para situarnos de forma orientativa en este período, podríamos señalar unas subfases en el desarrollo que nos ocupa:
- De los ocho a los 10 años: Considerada como etapa dorada. En general, constituye una etapa de cierta tranquilidad y calma. El carácter ya se ha formado básicamente (la manera típica de ser) y comienza un cambio de dirección en sus intereses: De estar centrado en su cuerpo y en su entorno familiar, ahora su mirada se posa en los amigos. Compartir, jugar y las aficiones comunes con los iguales , representan el deleite central de esta edad. Paralelamente, se inicia el deseo de independencia de la tutela del adulto, aunque siguen necesitando de los abrazos y seguridad que le ofrece su casa y familia. Les encanta, los cuentos donde aparecen sentimientos y escenas de rebeldía y también de complicidad entre amigos. De cualquier forma, es una etapa a disfrutar por los padres y profesores, ya que los niños-as alcanzan cierto equilibrio estable y comienzan a comprender las exigencias del exterior.
- De los
- Los niños-as comienzan a desarrollar cierto duelo y nostalgia ante el temor de perder los privilegios de la infancia: ya no me abrazarás tanto, si crezco. me seguirás queriendo igual, aunque sea más mayor?son algunas de las preguntas que pueden hacernos, esperando nuestra afirmación afectiva más allá de la edad que tengan.
El futuro se vive con incertidumbre y es por ello importante reasegurarles nuestra disponibilidad y amor.
- Vamos a ver con mayor profundidad, características concretas:
1. Se va dando un mayor despegue del nido familiar. Como manifestaciones verbales, aparecen actitudes de ironía o humor que sustituyen la imagen de padres omnipotentes de la infancia primera: si ya, como que tu sacabas buenas notas a mi edad... o eres antiguo papá.
2. Comienzan a tener mucho interés por diferenciarse entre chicos y chicas. Es más difícil que las cuadrillas sean mixtas como en otras edades. Eso no significa que no tengan interés por el otro sexo. Lo tienen, pero a distancia: se observan y miran mucho, al mismo tiempo que huyen.
3. Esta es la etapa, en la que se desarrolla la capacidad del secreto y por tanto del valor de la intimidad en la amistad. Aparecen las lealtades, aunque en muchas ocasiones son momentáneas (cambian de amigos o novios rápido, desconcertando al adulto) otras, sin embargo se mantienen en el tiempo..
4. Comienza a disminuir la comunicación con la familia. A veces, este cambio es costoso para los padres. En una consulta, una madre angustiada me preguntaba, si el vínculo se había roto, porque su niña, ya no le contaba casi nada. Hay que saber, que es temporal y que forma parte de su proceso natural hacia la autonomía.
5. Viven momentos, en los que sus emociones son muy variables. Es una etapa de grandes contrastes, en un mismo día pueden sentirse muy fuertes e incluso provocadores, pero de pronto pueden derrumbarse. Estas fluctuaciones pueden irritar a los padres y a veces generar conflictos si se interpretan como capricho o actitudes sin sentido. En realidad, su vivencia interna les lleva a ser muy vulnerables y sensibles ante los pequeños desaires y también ante los elogios, dependiendo de dónde vengan, pudiendo ruborizarse o enfadarse con facilidad. Ellos mismos, no se entienden.
Todas estas características, nos hablan de que ha comenzado la pubertad. Y con ella, una etapa de profundas transformaciones.
¿Es problemática realmente esta etapa?
Así se presenta. Tener un hijo-a en la pubertad o iniciando la adolescencia, suele ser sinónimo de un mensaje de ¡ peligro!.
No todo pre-adolescente, es igual ni es problemático. Es una etapa delicada y diferente, pues marca la muerte de la infancia y el nacimiento difícil de la nueva identidad.
Como hemos visto al principio de esta exposición, la vivencia de la adolescencia, guarda estrecha relación con la forma en que se haya producido la etapa infantil. Si el vínculo afectivo con los padres durante la infancia, ha sido seguro por ejemplo, la adolescencia se manifestará en función de las características de esta etapa, pero no será problemática si los adultos sabemos estar y acompañar, además de establecer los límites razonables para la convivencia.
Sin embargo, si el vínculo no se ha establecido adecuadamente (inseguro) o es ambivalente, la relación puede ser muy conflictiva.
Sin entrar a profundizar por razones de espacio, y dejando claro que la infancia no determina pero si condiciona en parte las etapas posteriores, cuando estamos ante un adolescente tenemos que aceptar que no ha salido así por genética o porque sí. Además de los factores sociales, laborales, y económicos que también influyen, tenemos que tener en cuenta que el adolescente, en este caso pre-adolescente, proviene de una familia y sociedad en concreto.
Es una etapa delicada, no solamente por la irrupción hormonal y los vertiginosos cambios que operan en su cuerpo donde centran mucha de su atención, sino también porque el púber, vive el drama de que ni la familia ni el grupo, cubren plenamente sus necesidades afectivas que son muy intensas en esta etapa.
Se ven navegando, entre la necesidad de crear su propia identidad al margen de los modelos familiares (de ahí las expresiones de rebeldía sin causa) y la también necesidad de buscar otras referencias en el exterior.
En la pre-adolescencia, no siempre se presenta con tanta intensidad esta crisis de crecimiento, aunque hay algunos niños-as que por los cambios sociales vertiginosos de nuestra época, se adelantan ya en el tiempo manifestando estas características
Problemas más comunes.
De los siete a los 11 años, normalmente no se presentan situaciones críticas en los estudios. No hay variaciones en su forma de estudiar generalmente, hasta la secundaria. Es a partir de segundo de
· Comportamiento: Es aquí, dónde comienzan los desencuentros entre padres e hijos. Al final de esta etapa especialmente (12-13 años) los niños-as, tienden a aislarse y ensimismarse. Como si el mundo adulto no les interesara. Además, la impulsividad y los comportamientos reactivos (acción-reacción), complican más la situación. El orden en su habitación y la casa, parece no ir con ellos. Y los padres sienten, que ha llegado el caos. Intentando solucionarlo, padres hasta entonces pacientes, pierden los papeles con más frecuencia y exigen responsabilidades, que parecen no ser escuchadas.
· Amigos: El grupo de amigos, pasa a primer plano. Si coincide que es bueno, hay cierta garantía de que la crisis de identidad, vaya por buen camino. Si por el contrario, el grupo es conflictivo y los líderes bravucones, el niño con vínculo seguro buscará otra referencia más allá de su influencia. Otros, quedarán más atrapados y requerirán más atención y seguimiento.
Qué hacer?
Es la pregunta que aparece siempre en primer lugar, pero que dejamos al final porque es esencial entender esta etapa, para saber escucharles adecuadamente y acompañarles en su camino hacia la autonomía.
Autoritarismo o autoridad?. Las medidas autoritarias, generan todavía más rebeldía y sentimientos encontrados. Desde la autoridad de padres, que no desde el autoritarismo, podemos mejorar la relación y prevenir poniendo bases para la adolescencia, si tenemos en cuenta:
· Diálogo: aunque no lleven una conversación adulta, conviene tener espacios para la reflexión, evitando acusaciones es que tu, eres un desastre! eres un inútil, o desobediente! etc. Se trata de expresar lo que no nos gusta sin humillar o abusar del poder: No me gusta, que no me escuches si te hablo No me gusta ver tu habitación así , por ej. Conviene evitar el Tu eres,(que sentencia), y en todo caso expresar hoy estás muy testarudo
· Acuerdos: Los castigos son muy poco recomendables. Los físicos, son cuestionados desde los organismos europeos de la salud, por la humillación y odio que despiertan en los hijos (la violencia engendra violencia) y los otros deben ser reemplazados por el acuerdo y los límites razonables. Por ej: No me gusta que veas tanto
Y al mismo tiempo, se regula qué hacer si hay incumplimiento del acuerdo (con flexibilidad según el caso, pero con firmeza afectiva en el límite.)
Es decir, el niño y el padre o madre, conocen el acuerdo (no es impuesto), hay aceptación (¿estás de acuerdo?) y por último conoce la consecuencia pactada de su incumplimiento (evitando frases como ves, ya sabía que no lo cumplirías ).
Un frase anónima, ejemplifica bien cuál es el objetivo educativo:
El adulto ha de tener, la máxima autoridad y el mínimo poder y el niño otorgarla, por la confianza que le merece el mayor y no por su temor.
Educar, no es fácil. Acompañarles dando seguridad en esta etapa de búsqueda de su identidad, tampoco. Pero, si practicáramos más el acuerdo, la empatía (ponernos en su lugar y recordar nuestra pubertad), y la escucha, en lugar de ser reactivos(reaccionar impulsivamente a su provocación a veces consciente, otras inconsciente), ganaríamos en calidad de relación y en tranquilidad.
Yolanda González
Psicóloga clínica.
Especializada en Promoción y Prevención de la salud infanto-juvenil.
Presidenta de Zelaun y Apir.