A la muerte de mi madre
-Homenaje-
Yolanda González Vara
Si el amor a la vida y la libertad
tuvieran un nombre,llevaría el tuyo,mamá...
Amor a la vida
Amor a la libertad
Amor de madre
que ha entregado su vida entera
en mil detalles cotidianos
que jamás voy a olvidar
Ha sido faro en el arte de amar
y sé,que tu corazón brillará allí
donde estés
como guía para quien la quiera mirar
Gracias mamá,
gracias abuela
por ser auténtica y coherente contigo,
hasta el final
Gracias por regalarme la vida junto a papá
y por tus manos cálidas
que nunca voy a olvidar
De tu hija Yolanda y tu nieta Saioa
Doña Petra Vara Pastrian
Falleció en Vitoria el día 20 de Octubre de 2008, a los 83 años de edad.
"SI EL AMOR A LA VIDA
Y A LA LIBERTAD,
TUVIERAN UN NOMBRE,
LLEVARIAN EL TUYO"
Su esposo, Julián González Alonso. Hijos, Arturo-Arantxa, Javi-Ana y Yolanda; nietos, Natatxa-Jesús, Mónika-Sebi, Unai-Amaia y Saioa; biznietos: Alanis y Keira; hermano, Rufino; hermanos políticos, primos, sobrinos y demás familia
ACTO CIVICO: Se celebrará HOY, martes, a las SIETE de la tarde, en el Tanatorio Virgen Blanca (Cementerio El Salvador s/n Otazu-Alava ) y homenaje despedida, el DOMINGO, día 2 de noviembre, a las ONCE de la mañana, en el Cámping de Urbasa (Sierra de Urbasa).
INCINERACIÓN: MAÑANA, miercoles, día 22, a las DIEZ de la mañana, en el Tanatorio Virgen Blanca.
Domicilio: c/ Los Herrán nº36 - 3º D.
Vitoria a 21 de octubre de 2008
Me gusta mucho la TV, me entretiene y me despeja en el ritmo de mi labor profesional cotidiana.
Así como a mí, imagino que esto mismo le pasará a muchas personas y entiendo que para muchas otras la TV forma una parte especial de su vida, que marca tiempos y momentos en el cronograma de vida diario. Para otros, es –sin duda- una perfecta compañía…
Mirando la TV fue que me detuve en una propaganda, que como tantas, me llamó la atención… y este debe ser el objetivo primordial de la publicidad, sin conocer la materia a fondo.
En particular, me dejó pensando y mucho a partir de la pregunta que usaba como slogan: “¿Quieres disfrutar la vida hoy?” y promocionaba un préstamo personal de un reconocido banco extranjero.
En verdad, no sólo esto me pasó… la secuencia de la historia alcanzó a provocarme reacciones y sensaciones dispares: risa, lástima, rabia y una profunda sensación de injusticia, apareciendo espontáneamente en mí el pensamiento en forma de pregunta: ¿es necesario llegar a esto…?
En la pantalla, una pareja de ancianos dentro de un jacuzzi (bañera con hidromasajes) intentando ponerlo en funcionamiento y lidiando con su manual de instrucciones, nombrando comandos en inglés y accionado las teclas equivocadas. Evidentemente, la escena busca mostrar la dificultad que los mayores tienen para comprender la tecnología y asimilar “lo nuevo” y que, tal como versa el slogan, no llegan a disfrutar la vida “hoy”, se les pasó el momento…
La escena cambia rápidamente con una pareja jóven que quiere disfrutar eso hoy mismo, pero expresado con la frase “vamos para adelante con lo del jacuzzi”. Algo me quedó ahí, “adherido" en los ojos y en la cabeza... Por un lado una sensación de compasión y ternura, y por otro un vacío profundo... ¿es necesario llegar a esto…?
Pero esto no termina aquí…la publicidad es una serie -un conjunto de escenas distintas que se van emitiendo por separado sobre un mismo producto- y este mismo mensaje se repite con los ancianos en un flamante coche deportivo , último modelo ,circulando a muy baja velocidad, mientras que otros coches pitan desesperadamente para que avancen más rápido; otra escena enfrentando un equipo de audio de última generación y hasta una cinta aeróbica, similar a la escena del jacuzzi.
Sabemos bien que a los mayores les resulta difícil adaptarse al vertiginoso ritmo de vida actual pensado para jóvenes y, como es de esperar, la mayoría carece de conocimientos tecnológicos, y para esto no necesitamos más que conocer algún abuelo.
Si a mis padres, sin ser aún ancianos, les resulta un verdadero desafío entender el reproductor de dvd y mucho más aún llegar a utilizarlo adecuadamente para mirar una película, me pregunto: porqué ridiculizar estas maravillosas y tan naturales características que tienen nuestros mayores, de las cuales tenemos mucho para aprender…
Una sociedad que desea realmente crecer, perfeccionarse y permanecer, necesita y mucho de los mayores, de su historia y de su sabiduría por haber simplemente vivido.
Lo cierto es que hoy por hoy existe una sobrevaloración de la juventud, de lo nuevo y del hoy en desmedro de lo que ya pasó… porque el hoy se va muy rápido.
Conocer el pasado, la historia y nuestras raíces es fundamental para vivir plenamente hoy y por ende, parafraseando el slogan de la propaganda, “disfrutar la vida hoy”.
Pareciera que los mayores son sólo eso: “viejos”, algo que perdió vigencia, algo que no sirve… pero, sin embargo, quién no se emociona cuando conoce la historia de un abuelo que decidió terminar sus estudios secundarios a los 80 años, o alguien me puede negar que no le causa una profunda emoción cuando se entera que dos ancianos se casan en la residencia o vuelven hacerlo al cumplir sus bodas de oro, es que alguien puede dejar de admitir que se le eriza la piel cuando ve la imagen de un viejo solo, triste, enfermo, abandonado, o esperando una digna jubilación para vivir… hoy.
Asumir que en algún momento llegarán a viejos, y que no por eso se les termina la vida… no por ser viejos dejan de “disfrutar” de la vida, sino que comienza una nueva etapa, una más, como cualquier otra.
No todo es “hoy”, ahora, ya , porque el “hoy” tiene mucho que ver con el “ayer” y con ellos, con nuestros mayores, queridos y muchas veces olvidados, a quienes tanto necesitamos todos, especialmente los niños y los adolescentes que comienzan a dar sus primeros pasos en la vida, aunque muchas veces nos cueste mucho asumirlo.
Para nuestros mayores deberíamos reservar un lugar de privilegio en nuestra sociedad, ya que sin ellos nosotros simple y literalmente no “seríamos” quienes hoy somos… ¿lo pensaron?
Licenciado Sebastián Vazquez
Psicólogo