Guía de padres de familia para ayudar a sus hijos lograr el éxito escolar (N.E.A. National  Education Association)

Esta guía fue escrita para ayudar a los padres de familia a trabajar en cooperación con las escuelas para motivar a todos los estudiantes a tener éxito en sus estudios.

Todos los padres quieren que sus hijos tengan éxito.             

 

Cuando las escuelas ayudan a sus estudiantes a sentirse apoyados, respetados, e integrados a la comunidad, ellos adquieren un mayor deseo de aprendizaje. Hay varias maneras en que las escuelas pueden ayudar a los estudiantes a sentirse de esta forma:

Relaciones afectuosas: Por cada estudiante, debe haber por lo menos una persona en la escuela que crea que el estudiante vale la pena y puede ser exitoso. Ese adulto, que puede ser un maestro, secretaria de la escuela, empleado de la cafetería o de mantención, chofer del autobús escolar, o asistente del maestro, no retirará su apoyo al estudiante aún cuando éste se comporte mal o tenga problemas en sus clases.

Altas expectativas: Las escuelas que tienen altas expectativas para todos sus estudiantes — y les ofrecen el apoyo necesario para alcanzarlas — tienen altos niveles de éxito académico. En estas escuelas, los estudiantes aprenden a creer en ellos mismos y en su futuro, así como a desarrollar la autoestima, la independencia, y una actitud positiva. Los estudiantes saben que esas escuelas tienen altas expectativas porque los estudiantes de allí entienden lo que los maestros quieren en cada clase, aprenden de manera práctica y directa, reciben tareas desafiantes y la ayuda para resolverlas, y todos los estudiantes perciben que hay algo conocido por ellos en cada trabajo asignado. La fuerza de los estudiantes, sus intereses, y sus experiencias se demuestra en sus tareas escolares.

Oportunidades para la participación: Cuando visite una escuela que enseña a sus estudiantes a tener resistencia, los verá trabajando en equipo en proyectos de aprendizaje, ayudando a otros estudiantes con sus tareas, y ofreciendo servicios a sus comunidades. Estas escuelas creen que cada estudiante tiene algo que ofrecer y que aprende mejor en la práctica.

¿Qué puedo hacer como padre de familia?

Las familias pueden ayudar a las escuelas a ser más cuidadosas, tener expectativas más altas, y ofrecer oportunidades para participar.

  • Hable frecuentemente con los maestros de su hijo. No espere a que surja un “problema” o una junta programada — visite a los maestros cuando recoja a su hijo de la escuela o comuníquese con ellos a través de notas o llamadas telefónicas para informarse sobre su hijo o si hay algún asunto importante que usted deba saber.
  • Apoye a los maestros de su hijo a lo largo del año escolar mientras trabajan con su hijo. Los maestros buscan apoyo para aumentar la buena conducta y disciplina de los estudiantes, el contacto entre el hogar y la escuela, y así como el respeto por la educación y los demás.
  • Sea claro y directo en cuanto a las expectativas que usted tiene de los maestros de su hijo. Hágales saber que usted busca maestros que escuchen y reconozcan lo que puede ofrecer para el apoyo de la educación de su hijo. Como padre de familia, usted merece ser tratado con respeto en la escuela de su hijo. Tiene el derecho de informarse sobre cualquier problema que su hijo tenga y debe estar involucrado en las soluciones a esos problemas.
  • Informe al maestro de su hijo sobre cualquier situación o condición en el hogar que podría afectar la capacidad de su hijo de concentrarse en las tareas de la escuela o de tener éxito.Una crisis de salud familiar, desempleo, padres de familia que no hablan inglés, y otras situaciones podrían afectar el desempeño de su hijo en la escuela. Por ello, los maestros necesitan esta información para proveer apoyo y ayuda a su hijo y también a usted.
  • Hágale saber a su hijo que confía en su capacidad para tener éxito en la escuela. Digale que su educación es importante y que tiene altas expectativas sobre su éxito.
  • Asista a las juntas de los maestros con los padres de familia por lo menos una vez al año. Las juntas le permiten a usted conocer mejor al maestro de su hijo, preguntar sobre el progreso de su hijo, mantener las vías de comunicación abiertas, y dejar saber a su hijo que le importa, que está orgulloso de él, y que piensa que la escuela es importante. No deje de preguntar nada y dígale al maestro si no entiende algo de lo que él le está informando.

La escuela es una ALIANZA entre maestros, estudiantes, padres de familia, y la comunidad. ¡Trabajemos juntos por el éxito de su hijo!