Cerca de 200 padres han perdido la tutela de sus hijos por maltratos en 2006
EL AYUNTAMIENTO DE VALENCIA TRABAJA CON UN SISTEMA INFORMÁTICO QUE INTRODUCE VARIABLES PARA INTERPRETAR LOS DATOS SEGÚN EL TIPO DE ABANDONO QUE SUFRE EL MENOR

Casi 200 padres perdieron la custodia de sus hijos por maltratarlos en el primer semestre de 2006 en la ciudad de Valencia. En todo el año anterior más de 1.500 niños fueron atendidos por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de la ciudad por estar en la línea que separa el riesgo del desamparo. Por otra parte, se han decretado más de 300 medidas de protección sobre pequeños que han sufrido algún tipo de abandono respecto de los padres. El área de Familia y Menor de la concejalía de Bienestar Social, encabezada por Marta Torrado, trabaja con un sistema informático que tiene como novedad la introducción de variables según el tipo de situación que vive el maltratado para que a partir del año 2007 se puedan interpretar y caracterizar las distintas vertientes de una realidad que, en muchas ocasiones, está oculta.




Maltrato Infantil Por Datos de la Junta de Andalucía     

Abuso sexual a la infancia


Mito : El abuso sexual a la infancia no es un problema extendido.
Realidad : Un menor de cada cuatro es abusado sexualmente (Gran Bretaña). (En España el 23% del total de niñas y el 15% del total de niños, es abusada antes de los 17 años). Estos datos son similares en otros países.

Mito : La infancia corre peligro con extraños.
Realidad : El 82% de los abusadores son conocidos de su víctima. El 19% son familiares. (Los datos de AMUVI muestran aún mayor porcentaje).

Mito : Los menores muy jóvenes no son tan frecuentemente abusados.
Realidad : A los menores se les abusa a cualquier edad, desde la infancia a la adolescencia. Entre una cuarta y una tercera parte de todo el abuso conocido a menores, se perpetra a los cinco años o antes.

Mito : El hombre estaba deprimido/estresado/su mujer embarazada/estaba borracho/enfermo/abusado en su niñez, etc. etc.
Realidad : Los abusadores usan una variedad de excusas para evitar tomar responsabilidad por el delito, y transfieren la culpa a cualquier persona o cosa. Nunca hay excusa.

Mito: Las mujeres también abusan sexualmente.
Realidad : Más de el 95% de los abusadores sexuales de menores son varones.

Orientaciones y recomendaciones


El profesorado y otro personal de los centros puede encontrarse con casos de violencia entre alumnas y alumnos. Alumnado con posibles problemas de violencia doméstica, con conductas que causan perturbaciones en la clase llegando, en ocasiones, a ser autodestructivas. Para esta problemática la Dirección General de Evaluación Educativa y Formación del Profesorado, de la Consejería de Educación y Ciencia, ha editado un programa educativo de prevención del maltrato entre compañeros y compañeras, que en la actualidad poseen todos los centros docentes de Andalucía.(1)

Es muy posible que cada clase cuente con uno o más casos de violencia doméstica. A veces, aunque no lo desee, un profesor o profesora se puede ver forzada a intervenir en una situación determinada donde sospecha o sabe que alguien de sus clase está recibiendo abusos.

Si observamos las siguientes conductas en alguna de nuestras alumnas o alumnos podemos considerarlas señales de posible abuso-agresión.

1.- En Educación Infantil:

Tendencia a quejarse y agarrarse, con ansiedad.
Excesiva ansiedad de separación.
Se orina en la cama
Alteraciones físicas tales como dolor de estómago y/o cabeza.
Alteraciones del sueño.
Excesiva desconfianza de adultos-as.
Miedo de una persona determinada o género.
Conductas autodestructivas/agresión.
Predomina el tema del poder y control en interacciones.
Miedo o rechazo de contactos físicos no-agresivos.
Recomendaciones
Si algún alumno o alumna revela estar recibiendo abusos es de gran importancia hablarle con frases cortas, usando los nombres de las personas que use el alumno o la alumna y no interpretar. En esta edad suelen ser muy literales. No responder con preguntas y explorar sentimientos de miedo, rabia, etc., aceptándolos sin críticas. Explorar el posible peligro que corre en casa. En el caso de abusos sexuales es esencial no reaccionar con angustia, sino con calma, creer lo que dice, asegurarle que no es culpa suya lo que ha pasado y afirmarle que van a ayudarle a que no vuelva a pasar.

2.- En Educación Primaria:

Continuas quejas físicas.
Comportamiento centrado en búsqueda de aprobación.
Violencia física/psicológica (amenazas) hacia compañeras y compañeros.
Baja tolerancia a la frustración o paciencia ilimitada.
Actúa con frecuencia como "ayudante de mamá" o "ayudante del profesor o la profesora"
Se pega con hermanas y hermanos o compañeras y compañeros.
Tiene rabietas
Se aísla, es quejica y pasiva/o.
Problemas de la dieta como comer en exceso o muy poco y acumular comida.
En situaciones especiales de:

Mala concentración o excelente trabajo escolar.
Torpe, con accidentes frecuentes, o perfeccionista, con tremendo miedo a fallar.

Miedo de ir al colegio, de ser ridiculizado o responsabilidad exagerada hacia la escuela.
Una niña o un niño en situación de violencia puede creerse que es la causante de la agresión o abuso. Puede creer que hay violencia en su hogar por su conducta, experimentar miedo al abandono o a que la maten y la mayoría en esta situación tiene miedo de la rabia propia y de la de otros u otras.

Recomendaciones
Si alguien en la clase revela estar siendo abusada o abusado, mantenga contacto visual, siga su intuición haciendo preguntas directas e intente averiguar qué hace el alumno o la alumna cuando hay un incidente violento en la casa y cómo se protege. Sea realista y no prometa más de lo que va a ser capaz de hacer para ayudar. Preste atención a los sentimientos de él o ella, si son sentimientos de culpa respecto al abuso, ansiedad respecto a "algún secreto", vergüenza, etc. Es conveniente que profesor o profesora comparta sus propios sentimientos con alguien en quien pueda confiar y que busque apoyo.

Con la alumna o el alumno es necesario inmediatamente insistir en la importancia de ponerse a salvo y no intentar proteger a su madre. Quizás puede irse a otra habitación. Enseñarle a llamar a la policía en caso de emergencia, sólo si no están en el mismo sitio que el agresor. Conviene que aprendan a dar la dirección inmediatamente y decir que un hombre está atacando a su madre y dejar descolgado el teléfono, ya que puede volver a llamar la policía y coger el teléfono el agresor, descubriendo que el niño o la niña ha llamado.

3.- En la Educación Secundaria (adolescencia):

Los efectos de la violencia en adolescentes, testigos u objetos de violencia doméstica, pueden manifestarse de la siguiente manera, aunque no sean exclusivos de ésta.

Refugiarse en las drogas y el alcohol
Huidas del hogar
Pensamientos/acciones suicidas
Pensamientos/acciones homicidas
Actividades delictivas
Expresión de falta de comprensión hacia las víctimas de violencia (falta de empatía)
Dificultades en rendimiento académico
Problemas de relación con su grupo de edad
Embarazo temprano
Aunque en esta edad se pueda incurrir en algún momento en conductas escapistas y autodestructivas, aquellas o aquellos sometidos a violencia, son mucho más vulnerables. Pueden llegar a ser un objetivo de otras agresiones posteriores a lo largo de su vida. A veces se incrementa la violencia de padres y otros miembros familiares hacia las adolescentes cuando éstas se esfuerzan por conseguir independencia. Los varones testigos/víctimas de violencia, se encuentran a veces aterrorizados de adoptar el modelo padre violento. Otro efecto es que, adultos y adolescentes testigos de violencia, pueden llegar a justificar el maltrato de la madre, continuándose así una de las condiciones básicas que perpetúan en todo el mundo la violencia de género: culpar a la victima-justificar al agresor.

Recomendaciones
Si un o una adolescente revela estar sujeto a violencia doméstica es conveniente escuchar con calma sin juzgar, sin expresar horror o hacer comentarios críticos o morales. Busque un lugar donde no se les interrumpa. Ayúdele a entender que la violencia no es su culpa. Conciénciele de que este problema existe en muchos hogares y que tiene derecho a buscar ayuda. Piensen conjuntamente en una forma inmediata de reducir el peligro que corre en el hogar cuando hay agresiones, informando también de la existencia de lugares a los que puede ir con su madre para protegerse y buscar ayuda. Reconozca que la situación no va a cambiar y las agresiones siempre continúan. Es conveniente que nos informemos de los recursos que existen en nuestra localidad para paliar el abuso a mujeres, tanto administrativos, como voluntarios: asociaciones, grupos, policía especializada, casas de acogida, centros de información, etc.

Al planificar una estrategia de seguridad para la vuelta a casa es conveniente no olvidar que lo más importante es la seguridad y que ha de salir de la situación violenta cuanto antes. Los adolescentes a menudo se sienten obligados a defender a su madre y es muy importante que entiendan que lo mejor para ello es que vaya a pedir ayuda externa. Explorar lo que ocurre con otras hermanas o hermanos menores para que les enseñe a protegerse cuando ocurra un asalto. Asegúrese de que el joven o la joven saben como usar el 091 y que es muy importante que llame desde un lugar fuera del alcance del agresor.

Cuando tratamos con sospechas y hay buenas señales de posible abuso, o algún alumno o alguna alumna lo revelan, es conveniente preguntar:

Qué es lo que hace el padre cuando se enfada
Si alguna vez su padre hizo daño a su madre
Qué es lo que le hace estar triste y si se lo cuenta a alguien
Qué le da miedo o rabia.
Es normal que el profesor o profesora en esta situación tenga miedo y dudas. Miedo del agresor, de no decir lo correcto, de no saber qué hacer. El simple hecho de estar receptivo hacia el problema, es ya una ayuda, además de informarle de las servicios existentes.


Todas las personas tenemos derecho:
– A vivir una vida libre de abuso de poder
– A contarlo, cuando sean víctimas de violencia o abusos.
– A buscar apoyo y pedir ayuda.
– A sentir miedo, rabia, tristeza, alegría, ya que las emociones son esenciales en la supervivencia,y todas las personas tenemos necesidad de ser libres para expresarlas.
– A llevar una vida digna libre de vejaciones de compañeras, compañeros o adultos.
Nadie tiene derecho:
– A agredir a otras personas, ni física, ni psicológicamente.
– A forzar a ningún compañero o compañera a hacer algo que no quiere.
– A violentar o tocar el cuerpo de otra persona para su beneficio personal.
– A tocar el área del cuerpo que cubre el bañador a un o una menor (por parte de una persona adulta). Causa confusión y miedo y es un delito.
Igualmente debe saber que:
– Las emociones se pueden expresar adecuadamente.
– Existe el abuso psicológico (insultos, amenazas, restricciones, etc.)
– Hay personas adultas en quien pueden confiar.



INSULTO.



Un insulto es algo que duele o enfada cuando te lo dicen. los insultos solo sirven para humillar.
Una apreciación es algo que cuando te lo dicen, te hace sentir bien, sientes que vales.
Un insulto es violencia verbal que hace sentir mal y no sirve para resolver problemas. Lo opuesto de un insulto, es una apreciación.


Finalidades.
– Favorecer el reconocimiento de actitudes denigrantes normalizadas dentro de la vida cotidiana,como es el insulto.
– Conocer el derecho que tienen los niños y niñas a no ser insultados.



AMENAZAS O DEMANDAS.

Una amenaza es cuando alguien dice que te va a hacer daño, o algo horrible va a pasar si no haces lo que esa persona quiere.
Una demanda es algo que alguien te pide y es tu deber hacerlo, o algo que tú pides a alguien cuando es su deber hacerlo.
Las amenazas suelen acompañar al abuso a mujeres e infancia como arma de intimidación. En el abuso sexual puede ser suficiente como arma intimidatoria.


Finalidades
– Enseñar a distinguir lo que es una amenaza y una demanda, ya que se pueden parecer. – Desarrollar una actitud de repulsa a las amenazas y una actitud positiva a exigir un derecho por medio de demandas.
– Conocer el derecho a negarse a hacer algo que no quiere bajo amenazas, no es su responsabilidad
u obligación hacer lo que le piden si no quiere.
.


DISCRIMINACION ENTRE AMENAZA Y DERECHO A PEDIR.
A veces un agresor puede amenazar diciendo que va a hacer daño si no se hace lo que él quiere.
Una víctima que se defiende puede parecer que amenaza, cuando en realidad pide algo que es su derecho. La violencia doméstica siempre va acompañada de amenazas.
Finalidades
Facilitar la discriminación entre el derecho a pedir que te respeten y el abuso que significa la amenaza. Enseñar que pedir un derecho de autoafirmación y amenazar para forzar a alguien a hacer algo que no quiere hacer, son cosas muy diferentes. La amenaza es siempre injusta.


ACCION ANTE EL ABUSO PSICOLÓGICO.

El abuso psicológico es cualquier acto o conducta intencionada que produce desvaloraciones,sufrimientos o agresión psíquica. Provoca daños a la larga, que afectan gravemente la autoestima de quien lo recibe. Los abusadores sexuales siempre piden algo que incomoda o da miedo a la niña o al niño. Lo acompañan de amenazas con el fin de que no revele el “secreto”. Los mismos perpetradores admiten que, sin la amenaza y el secreto, no tendrían éxito.



EL SEXISMO.

El sexismo designa las actitudes que introducen desigualdad y jerarquización por razón de
sexo negando a la mujer privilegios, por el simple hecho de ser mujer y achacándole características negativas. Puede manifestarse en la forma de abuso psicológico en la pareja. Lo mismo se aplica a la raza, en cuyo caso el abuso se llama racismo.
Finalidades
– Familiarizar al alumnado con la existencia de un tipo de abuso llamado sexismo y transmitir que, tanto hombres como mujeres tenemos derecho a elegir cómo somos y lo que hacemos, siempre teniendo en cuenta el derecho de la otra persona.
– Tomar conciencia de que es un abuso psicológico o insulto el decir que alguien es malo o
mala por su raza o por su sexo



Mitos
Las mujeres son unas lloricas.
Las chicas son tontas
Las mujeres sólo saben cuidar de la casa.
Las niñas no pelean porque no pueden.
Las mujeres le quitan el trabajo a los hombres.




DERECHO A LA INTEGRIDAD FÍSICA.

El maltrato físico es cualquier acción no accidental por parte de los padres o cuidadores que
provoque daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de padecerlo.
Los niños y niñas toleran en muchas ocasiones abusos de los adultos, de los que podemos no ser conscientes. Lo toleran porque perciben intensamente la relación de dependencia en la que se encuentran respecto a los adultos. En esta etapa aprenden a tolerar abuso de poder y a integrarlo en su psique como algo normal.



MI CUERPO ES MIO.

Los niños y niñas tienen desarrollado el sentido de posesión de su cuerpo como vía de su vida.
La apreciación del cuerpo, no por la imagen, si no porque sin cuerpo no podemos vivir. Los que son abusados sexualmente creen que los mayores tienen derecho a hacer lo que quieran con su cuerpo.
La autoapreciación del cuerpo es fundamental ya que desarrolla un sentido intuitivo de conductas autoprotectoras.
Finalidades
– Desarrollar en los niños y niñas la conciencia de la importancia de su cuerpo, como algo que les pertenece.
– Enseñar que el valor del cuerpo no está en lo que parece, sino en las maravillas que realiza para mantenernos vivos y sanos.
– Conocer el derecho a que nadie dañe nuestro cuerpo.



PROTECCIÓN.

Los niños y niñas tienen derecho a la protección ante el abuso de adultos y ante el peligro de abuso sexual. Según datos de la Fundación para la Educación y Cooperación, el 23% de las niñas y el 15% de los niños, son abusados sexualmente en nuestro país. Muchas de esas niñas serán víctimas posteriores de abusos y muchos de esos niños serán agresores sexuales o de pareja. El abuso sexual a la infancia está directamente vinculado a la incidencia de violencia doméstica y de otros tipos.
(Líneas de actuación recomendadas por American Academy of Child and Adolescent Psychiatry,1996 (Academia Americana de Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia), en caso de que un o una menor revelen un incidente de abuso sexual, ver pág. 20).



Finalidades
– Introducir la idea de que ninguna persona, conocida o desconocida tiene derecho a tocar su cuerpo de una forma que les cause miedo o confusión (el miedo y la confusión acumulados, son los aspectos más devastadores del abuso sexual). INTRODUCIR EL DERECHO A DECIR “NO” y a contarlo a alguien en quien confíen.



PROTECCIÓN.

Los niños y niñas tienen derecho a la protección ante el abuso de adultos y ante el peligro de abuso sexual. Según datos de la Fundación para la Educación y Cooperación, el 23% de las niñas y el 15% de los niños, son abusados sexualmente en nuestro país. Muchas de esas niñas serán víctimas posteriores de abusos y muchos de esos niños serán agresores sexuales o de pareja. El abuso sexual a la infancia está directamente vinculado a la incidencia de violencia doméstica y de otros tipos.
(Líneas de actuación recomendadas por American Academy of Child and Adolescent Psychiatry,1996 (Academia Americana de Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia), en caso de que un o una menor revelen un incidente de abuso sexual, ver pág. 20).



Finalidades
– Introducir la idea de que ninguna persona, conocida o desconocida tiene derecho a tocar su cuerpo de una forma que les cause miedo o confusión (el miedo y la confusión acumulados, son los aspectos más devastadores del abuso sexual). INTRODUCIR EL DERECHO A DECIR “NO” y a contarlo a alguien en quien confíen.
Actividades
– Pida a la clase: “Quiero que hagáis un dibujo donde estáis en la playa, río o piscina.” Hacer notar la maravilla del cuerpo cuando nos hace sentir bien, cuando nadamos o hacemos algo con nuestro cuerpo que nos gusta. Enfatizar que “Hay caricias que nos hacen sentir bien. Hay caricias y besos que hacen sentir mal, sentir miedo o confusión. Por ejemplo, los besos o abrazos son agradables cuando nos los da alguien en quien confiamos. Sin embargo, si alguien quiere hacerte caricias de una forma que no te gusta, tienes derecho a decir NO muy alto. NADIE TIENE DERECHO A TOCAR LAS PARTES QUE CUBRE EL BAÑADOR DE UNA NIÑA O UN NIÑO.



Líneas Generales de respuesta a la revelación de abusos sexuales por algún-a menor, tomados de American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 1998 –Academia Americana de Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia).
Si un o una menor da señales, por muy insignificantes que sean, de haber sufrido abuso sexual, ayúdele a que hable con libertad. No juzgue-critique lo que le cuenta y mantenga la calma. (Cambios de personalidad, dependencia excesiva de alguien en la familia, regresiones, como chuparse el dedo, orinarse en la cama, cambios de apetito como pérdida o compulsión, aislamiento, distanciamiento, incapacidad de concentrarse, falta de confianza en un adulto que le es familiar, comportamientos excesivamente afectuosos, con comportamientos sexuales inapropiados para su edad, y problemas médicos, como dolores o picores crónicos en los genitales. Jugar a los médicos con niñas y niños de su edad, sin violencia, no entra en esta categoría. (Mujer¿Sabes Defenderte? Pilar Jiménez Aragonés, 1993).
Muestre interés y seriedad hacia lo que expresa la o el menor. La psiquiatría de la infancia y adolescencia, ha descubierto que, las niñas y niños a quienes se escucha y se toma en serio, tienen un desarrollo más adecuado que aquellos-as a las que no se toma en serio. La respuesta que damos a la revelación de un abuso sexual, es crucial para la habilidad que el o la menor tendrán para superar el trauma que haya causado el abuso.
Asegúrele que ha hecho lo correcto contándolo. La niña y el niño que tienen vínculos afectivos con el abusador, puede sentirse culpable de revelar EL SECRETO. Puede sentir miedo si el agresor ha amenazado con hacerle daño, o hacer daño a alguien a quien quiere, si cuenta el secreto.
Asegure a la niña o niño que no es culpable de lo que ha pasado. La mayoría de niñas y niños abusados creen que han provocado el abuso de alguna forma, o lo perciben como un castigo por algo malo que crea haber hecho.
Finalmente ofrezca protección, y asegure que va a tomar medidas inmediatas para que pare el abuso.
Si el abuso es en la familia, contacte a alguna agencia que tenga experiencia.



-AMUVI (Asistencia a Mujeres Violadas),
-PRODENI (Protección del niño-a),
-ADIMA en Andalucía, servicios sociales de la zona).



Las agencias sin experiencia pueden cometer errores irreparables en la búsqueda de pruebas del delito. PROCURE CONSULTAR A ALGUNA AGENCIA ESPECIALIZADA ,aunque también lo comunique a los servicios sociales.
Si es fuera de la familia, denúncielo.
Es esencial que se vea un médico que tenga experiencia en este tipo de reconocimientos.
AUTODEFENSA.
La estrategia más útil de los agresores (alrededor del 99% son hombres), sin la que no pueden funcionar, es la colaboración inicial de sus víctimas.
Se ha de persuadir a las víctimas a decir NO, CORRER y CONTARLO ya que son estrategias muy eficaces de autodefensa.
Es importante nunca dudar de un menor que revela un incidente de abusos ya que la duda hará que no quiera volverlo a contar, y lo entierre para siempre en su inconsciente. Nunca volverá a confiar en un adulto o adulta y su recuperación posterior se verá muy afectada.


Finalidades
– Que el niño y la niña conozcan el derecho a protegerse ante adultos, sabiendo que pueden decir NO ante todo aquello que suponga un atentado a su integridad física y psicológica.
– Diferenciar besos furtivos, forzados o manipulados que les hace sentir mal y besos y caricias con los que disfrutan.
– Aprender a gritar NO, CONTARLO Y CORRER cuando sea posible son estrategias muy eficaces en su autoprotección.


SECRETOS.

Pedir a un menor que guarde el secreto, es el arma principal con la que el abuso sexual, ya sea en la familia o fuera de ésta, puede seguir perpetrándose durante años.


Finalidades
Enseñar a la clase que:
– “Ninguna persona debe nunca pedirte que guardes en secreto un beso, abrazo o caricia. Si alguien lo hace, cuéntaselo a una persona en quien puedas confiar. Si no te creen, cuéntalo hasta que te crean”.
– Que los secretos, tales como una sorpresa de cumpleaños, son divertidos. Pero algunos secretos no son buenos y NUNCA deben guardarse.


SOBORNO.

Hay adultos que tratan de engañar a niñas y niños para que hagan lo que quieren, dándoles algo que les gusta. Esto se llama soborno.
La mayoría de las veces no pasa nada, como cuando se hacen regalos en fiestas o cumpleaños, pero es otra táctica siempre presente en el abuso sexual. (Consultar Introducción y Guía).


Finalidades
– Concienciar al alumnado de la importancia de no guardar secretos con adultos, ya que ninguno con buenas intenciones se lo pediría. El soborno y la amenaza se usan para proteger el secreto. Inistir en el mensaje: “Si alguien te pide que guardes un secreto, tienes derecho a contarlo.
– Aprender a no aceptar dinero, dulces, regalos o invitaciones de nadie, sin antes decírselo a
su tutor o tutora.


ARMAS DE AUTODEFENSA.

Las niñas y niños tienen formas de protegerse que, a menudo no funcionan por la obediencia incondicional que los adultos les exigimos. Sin embargo es esencial que sepan que pueden decir NO a lo que les da miedo o hace sentir mal. GRITAR es bueno si se ven en peligro, y también CORRER y CONTARLO para protegerse.


Finalidades
Conocer el derecho a:
– Usar estrategias de autoprotección, ante todo lo que atente contra su integridad.
– Que nadie les haga daño.
– Pedir que otras personas les protejan.



AUTOAPRECIACIONES.

El saber apreciar cualidades que son positivas para nuestra vida y bienestar, es de gran valor en el mantenimiento de la autoestima. La forma en la que me cuido, me respeto y limito lo que atenta contra mi integridad es MI AUTOESTIMA. Agresores y víctimas padecen de una baja autoestima.
El agresor consigue una falsa autoestima, sintiéndose poderoso sobre otro ser humano. La víctima la consigue adaptándose a lo que quieren de ella.


Finalidades
– Habituar al alumnado a reconocerse buenas cualidades. Buenas cualidades son aquéllas que aportan algo positivo a nuestra calidad de vida. Centrarse en lo positivo de sí mismo y no sólo en lo negativo.
– Contrarrestar los mensajes negativos sobre sí mismo en su relación con personas adultas, que conforman más tarde una deficiente autoestima.
– Asumir las autoapreciaciones como un antídoto a los insultos y vejaciones que sufren las víctimas de abuso familiar, que pueden llegar a pensar que no hay nada bueno en ellas o ellos.



AUTOCUIDADOS.

El autocuidado es una habilidad que tienen las personas con buena autoestima. Conocen sus
necesidades humanas y saben satisfacerlas. Respeto, afecto, ocio, salud, etc. En las víctimas de violencia doméstica esta habilidad está deteriorada. Las víctimas sólo se ocupan de complacer al agresor y pierden la noción de sus necesidades Los agresores también carecen de esta habilidad y se apoyan en alguien que lo haga por ellos. Los autocuidados son esenciales para mantener un saludable sistema de autopreservación, para ser conscientes de cómo darnos bienestar y placer sano.


Finalidades
– Crear el hábito de autocuidarse.
– Enseñar la idea de que todas las personas necesitamos saber lo que nos da bienestar. Darse bienestar es darse cariño. Una forma de darnos cariño y cuidar de nosotras y nosotros mismos, es saber lo qué nos hace sentirnos bien y no nos perjudica.



PROTECCIÓN INTERIOR.

Es el reconocimiento o creación de cosas-acciones-personas que actúan en nuestra vida como apoyo, protección, consuelo interior. Esta experiencia estimula cualidades para superar crisis que se puedan dar en la vida. Es un recurso apoya nuestra autoestima y la fortalece, haciéndonos sentir que tenemos ayuda en los momentos difíciles.
Los niños y niñas reprimen el miedo, dolor y rabia que les causan las personas adultas y pueden sentirse muy solos y aislados.





ESTÍMULOS POSITIVOS



Finalidades
Estimular el reconocimiento de imágenes placenteras y de búsqueda de necesidades, como es la de experimentar deleite y bienestar.
Actividades (1ª parte) Escenario ideal
– Esta actividad se usa en terapia, y es útil por su poder de ampliación de la consciencia en
cuanto a nuestras necesidades humanas y cómo satisfacerlas. La consciencia de necesidades
aporta un estímulo positivo a la autoestima.
– Proponer a la clase que se dibujen un lugar en el que se sientan felices, les gusta o gustaría estar solas o solos o con alguien con quien se sientan felices.


RELAJACIÓN.

La relajación (disminución de la tensión muscular) es una habilidad de valor incalculable en el autocuidado, bienestar personal y salud. La relajación es un recurso de autocuidado que tiene un efecto positivo sobre la autoestima.
Las víctimas de violencia doméstica, incluida la infancia desarrollan una rigidez e incapacidad de parar o relajarse.



EXPRESIÓN EMOCIONAL


MIS MIEDOS.
El miedo es una emoción crucial para la supervivencia y el ajuste a situaciones potencialmente amenazadoras o dañinas. El miedo, junto con la rabia y el dolor son emociones que, reprimidas, pueden causar daños psíquicos y orgánicos. El primer paso en el buen uso del miedo, es el reconocimiento.
El miedo reprimido es uno de los factores particularmente dañinos para la infancia testigo de violencia doméstica. Existe relación entre uso emocional y enfermedades orgánicas y mentales.


Finalidades
– Enseñar al alumnado a reconocer sus emociones en un ambiente seguro, sin críticas, permitiéndoles sentir lo que sienten. La percepción, el reconocimiento y buen uso de las emociones es esencial para su futuro desarrollo y supervivencia física y psicológica.
– Tomar conciencia de que los miedos son parte de uno mismo y que TODAS LAS PERSONAS TENEMOS MIEDO.
– Aprender que no avergonzarse de los miedos es de valientes.
MIS MIEDOS Y MI CUERPO.
La localización de las sensaciones que el miedo produce en el cuerpo, y el sentir esas sensaciones conscientemente ayuda a la integración total de la emoción, haciendo que sea más efectiva en el ajuste a la situación que provoca miedo. El primer efecto es el de reducir el miedo al miedo. Miedo a sentir miedo, es peor que el miedo mismo. La infancia necesita modelos adultos que les enseñen a percibir, poseer y usar sus emociones, no a reprimirlas.


Finalidades
– Que el alumnado conozca el derecho a SENTIR emociones, RECONOCERLAS y llevarlas a la consciencia, donde se integran para ayudar en la adaptación a situaciones de cambio o peligrosas.
– Enseñar un lenguaje emocional.


MI RABIA.

La rabia (sentimiento de ira, antipatía o aversión hacia una persona o cosa), bien usada, es una emoción esencial para la supervivencia. Sin rabia no podríamos apartarnos o defendernos de lo que nos hace daño, lo mismo que el miedo. La rabia nos da fuerzas para actuar ante las injusticias y para protegernos del peligro ante un agresor. La rabia es una emoción que tanto agresores, como víctimas de violencia doméstica no usan adecuadamente. El agresor la descarga sin ninguna otra función que descargar, la víctima la reprime y absorbe la del agresor. La rabia reprimida ante los adultos puede
manifestarse en la tortura de animales.
La rabia es una emoción que casi nunca permitimos expresar a los niños y niñas en sus relaciones con adultos.
Por ello, la descargan en el colegio con compañeras y compañeros. El primer paso en el uso adecuado de la rabia, es permitir su expresión verbal. El segundo, no criticar, simplemente aceptar esa expresión verbal.
– Comprender que la rabia no es mala, depende de lo que se hace con ella. Ya que el alumnado sólo tiene el poder que les damos los adultos, es esencial que les demos la libertad de expresar sus emociones, diciendo lo que sienten.



MI TRISTEZA.

La tristeza, pena, dolor psíquico, es otra importante emoción para la adaptación y equilibrio en la supervivencia. La tristeza tiene un mecanismo magnífico de descarga: EL LLANTO. Este está desacreditado en nuestra sociedad y se educa en su prohibición, especialmente a los varones, quienes, al no descargar las tensiones a través del llanto, pueden recurrir a actos violentos con mayor frecuencia para descargar frustraciones. Es decir, usan lo que la cultura les facilita: A LAS NIÑAS EL LLANTO Y A LOS NIÑOS LA RABIA.


Finalidades
– Conocer la importancia del llanto para aliviar dolores y el derecho que tenemos los seres
humanos a llorar. Es decir, enseñar un lenguaje para expresar la tristeza y estimular el llanto ante las tensiones que produce.



MI TRISTEZA Y MI CUERPO.

Como todas las emociones básicas, la tristeza, pena dolor psíquico, tiene su expresión paralela en el cuerpo. En el maltrato y en otras relaciones de abuso de poder hay mucha rabia, miedo y tristeza reprimidas. El paralelo corporal se convierte en tensiones y enfermedades psicosomáticas que expresen el sufrimiento de la represión.



Finalidades
– Enseñar a reconocer emociones como la tristeza y a darle una vía de expresión para reducir el impacto que la represión pueda tener y dar una vía de salida, ayuda a la reducción de tensiones psicofisiológicas.



RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS SIN VIOLENCIA

¿QUÉ HAGO CON MI MIEDO?

Las emociones son herramientas que nos ayudan a reajustarnos a situaciones que producen desajuste en la vida ante situaciones de cambio, peligro, etc. Los agresores no usan su miedo de forma adecuada en la adaptación, sino que lo descargan en una víctima propiciatoria, es decir, una víctima a la que perciben sin recursos para responder a su violencia.



Finalidades
– Que los niños y niñas sepan que hay siempre varias formas de resolver un mismo problema.
La mejor forma es la que conlleva menos violencia y mayor protección para las personas vulnerables.
La que permite salir de la relación entre víctima y agresor.



AUTOAFIRMACIÓN DE DERECHOS HUMANOS

DERECHO A LA INTEGRIDAD FÍSICA Y PSICOLÓGICA.

Este derecho es común a todos los seres humanos. El derecho a que nadie dañe mi cuerpo o mi persona, y a que no me discriminen por ser lo que soy, es decir por mi raza o mi sexo, o por otras características concretas de mi individualidad (ser alta o baja, por tener alguna minusvalía, por necesitar más o menos tiempo para aprender algo, etc.)



Finalidades
– Enseñar al alumnado que cada abuso atenta contra un derecho nuestro. Todo el mundo debe respeto a la integridad física y psicológica de la infancia. Esto no quiere decir, en muchos casos, que si un o una menor pide que no se le pegue, vaya a terminar la agresión. Sin embargo el hecho de saber que nadie tiene derecho a hacerlo, le ayudará en su curación posterior como adulto o adulta, si lo necesitara.
“TENGO DERECHO A PEDIR QUE NO ME HAGAN DAÑO, YA SEA A MI CUERPO O A OTRA PARTE DE MI PERSONA




DERECHO A SER QUIEN SOY.

Todas las personas somos iguales como seres humanos, tenemos los mismos derechos y responsabilidades.
Todas las personas somos únicas y diferentes al resto. Tenemos derecho a que se respete nuestra igualdad y nuestras diferencia humanas.
NADIE TIENE DERECHO A INSULTAR O DISCRIMINAR POR SU CONDICIÓN HUMANA.

INTOLERANCIA A LA VIOLENCIA

MITOS QUE JUSTIFICAN LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

Es recomendable que lea en la Introducción a la Guía, lo referente a los mitos que justifican la violencia de género antes de realizar esta actividad. Los niños y niñas van absorbiendo e integrando en su psicología, la tolerancia al abuso masculino a través de mitos culturales con los que se van a encontrar repetidamente a lo largo de su vida. Tanto niños como niñas, a los doce años ya tienen roles establecidos cargados de TOLERANCIA AL ABUSO en parejas. Las niñas se van posicionando en roles sumisos respecto a lo masculino, y los niños van tomando posiciones de supremacía como género privilegiado. Irán aprendiendo a justificar sus privilegios y el abuso que conlleven.


Finalidades
-Enseñar a integrar la idea de que NADA JUSTIFICA LA VIOLENCIA A MUJERES E INFANCIA. ES UN DELITO. NADIE TIENE POR QUE TOLERAR ABUSOS DE OTRA PERSONA.
. NO CULPES A LA VÍCTIMA.
Otro de los aspectos que ha mostrado la investigación internacionalmente es la tolerancia cultural a la violencia a mujeres expresada en la actitud de CULPAR A LA VÍCTIMA.

-Introducir en la psicología infantil la idea de que la violencia a mujeres no tiene justificación y de que cuando culpamos a las víctimas estamos colaborando.

NUNCA SE DEBE CULPAR A ALGUIÉN PORQUE LE HAYAN HECHO DAÑO. LA CULPA SIEMPRE LA TIENE EL QUE HACE DAÑO.