
En el marco de una exposición de jóvenes científicos, desarrollada en Dublín (Irlanda), el 13 de enero pasado, se presentó un juego de realidad virtual que enseña a controlar el cambio climático. Desarrollado como parte del proyecto Virtualis, el videojuego -que se puede descargar de manera gratuita- se construyó con la premisa de "que la sociedad pueda comprender mejor la influencia de las actividades humanas individuales en el cambio climático".
El nuevo juego -financiado por la Unión Europea (UE) y diseñado por un grupo de ingenieros italianos- se llama VGAS y consiste en que cada jugador debe administrar una casa, pero tratando de emitir la menor cantidad de gases posibles. Cada participante deberá equipar y diseñar la casa -de visión tridemensional que se le designa. De esta forma, el jugador incidirá en las dimensiones de la casa, en la instalación del termostato, la iluminación, aparatos y dispositivos.
El objetivo de este juego -que también está asociado a un blog sobre el cambio climático- tiene como eje tratar de conseguir que el usuario produzca la menor cantidad de emisiones posibles, y los resultados y puntos que se consigan estarán sujetos a los niveles de metano, dióxido de carbono y óxido de nitrógeno que se muestran en la pantalla.
Además, a lo largo del juego, los participantes tendrán que atravesar distintas situaciones cotidianas que influyen en el calentamiento global, como por ejemplo: elegir viajar a pie o en auto, o racionar la energía eléctrica, entre otras situaciones. Y al mismo tiempo deberán aprender cuáles son las formas de vida menos contaminantes.

Otras herramientas del juego son el llamado VGAS Explorer, que permite examinar distintos estilos de vida, o el VGAS Game, que produce situaciones sorprendentes ante las que el jugador debe reaccionar e incluso algunas que le superan, como fenómenos naturales (una ola de frío), o acciones del gobierno (subas de impuestos para los combustibles o cambios en las cuotas de la electricidad, entre otras).
El jugador debe responder en cierto tiempo a estos desafíos que impactarán en los indicadores de sostenibilidad del VGAS Explorer, obteniendo mejor o peor puntuación en su estilo de vida sostenible. Asimismo, los jugadores pueden comparar sus niveles de emisiones con los totales de su país y del resto del mundo.
Diseñado con conceptos modernos de ingeniería del software, el juego incluye una biblioteca virtual que sirve para que los jugadores comprendan qué son los gases de efecto invernadero y sus implicaciones, y conocer así lo que la UE está haciendo para disminuir las emisiones.
En un post publicado en el Observatorio de videojuegos de educ.ar, Viviana Elisabeth Celso comenta -haciendo referencia a los videojuegos- que "esta tecnología contiene un modo particular de representación visual y guarda en su uso, en sus diferentes formas de apropiación, nuevos modos de encontrarse con lo real, con el otro y con el mundo".
No es casual -por lo tanto- el surgimiento de un videogame sobre el calentamiento global cuando el mundo (i)real está debatiendo y reflexionando sobre el asunto. Basta con recordar que días atrás más de 500 científicos y funcionarios de todo el mundo se reunieron en París (Francia) para evaluar el calentamiento de la Tierra y concluyeron que la temperatura del planeta podría subir en este siglo hasta 4,5 grados; o el apagón contra el cambio climático, que dejó a oscuras a gran parte de Europa; o más acá, el conflicto argentino-uruguayo sobre la instalación de plantas papeleras.
Sin dudas, la problemática del calentamiento global se estableció como un asunto de interés prioritario y general. Y muchas fueron las formas de abordarlo: informes de radio y TV, artículos de diarios y revistas, películas, campañas publicitarias, discursos políticos y análisis científicos. ¿Por qué no abordar la problemática -entonces- desde un videogame?
Fuente: https://cordis.europa.eu / https://www.ciudad.com.ar / https://www.tendencias21.net